sábado 14 de noviembre de 2009

El muerto era el gato


"Thatcher ha muerto". El gato del ministro de Transporte canadiense, John Baird, había fallecido y el triste mensaje fue recibido por el primer ministro, Stephen Harper, en medio de una gala en honor de las fuerzas armadas en Toronto, donde había reunidas 1700 personas, ha informado The Guardian.

Pero el mensaje fue malinterpretado. Y el destinatario cree que se habla de la política conservadora Margaret Thatcher. La confusión reina en la sala. Precipitadas y numerosas llamadas desde el lugar son recibidas en el palacio de Buckingham y el número 10 de Downing Street. El ayudante Dimitri Soudas comienza ya la preparación de una declaración oficial de luto por la muerte de la llamada Dama de Hierro, según ha informado la BBC.

Falsa alarma. Desde Londres les informaron que la británica, que hace apenas unos días asistió a una celebración en la abadía de Westminster, estaba sana y salva. "Si después de esto el gato no hubiera estado muerto le hubiera matado yo", ha comentado Soudas.

Vaya, qué lástima, mis condolencias para Mister Baird...

martes 10 de noviembre de 2009

El ojo del tigre

Tigre de Bengala

Empieza hoy la serie dedicada a los parientes lejanos del gato: las treinta y ocho especies felinas reconocidas, las cuales están divididas en tres géneros: PANTHERA (los grandes félidos), ACINONYX (el guepardo) y FELIS (los pequeños félidos).

Y el honor de inaugurar este apartado es para el TIGRE (panthera tigris), el mayor felino vivo: piel espolvoreada de volcanes, rostro tiznado de serenidad y fiereza. De color pardo anaranjado con largas rayas negras, su peso normal oscila entre los 110 y los 225 kgs., pero puede alcanzar los 360. La longitud del tronco puede ser hasta de 2'4 metros, y la cola hasta 90 centímetros.


Se le halla en todo tipo de terreno (excepto el desierto), en el sur y sureste de Asia, llegando al nordeste de China y a Siberia. Viven en soledad, delimitando sus territorios y rugiendo con tal potencia que se oye a 3 kms. de distancia. Cazan sólo por la noche.

La belleza hipnótica del gran felino fue conocida en Occidente a partir de Alejandro Magno y su campaña a la India. Tigre deriva de "thigra", palabra iraní que significa agudo, punzante. En Tigre blancoRoma ruge por primera vez en el año 19 como obsequio de embajadores indios al emperador Augusto. Se asocia con la pantera y el lince y la embriaguez de Dioniso.

En Oriente se cree que diversas partes del tigre poseen cualidades terapéuticas y afrodisíacas. En China, se enlaza con lo "yang", lo masculino y fuerte por su vitalidad y energía. Por respeto, se evitaba pronunciar su nombre que lo señalaba como "rey de las montañas". Hasta los demonios le temían, por lo que en los sepulcros, para evitar furtivos asaltos demoníacos sobre los difuntos, se colocaban estatuas de piedra. En la China meridional, abundaban las representaciones de "hombres-tigres".

Los tigres también fascinaron a poetas como William Blake, y Jorge Luis Borges. Sin embargo, el mayor enemigo del tigre es el hombre.
Muchos grupos están en peligro de extinción: en el último cuarto de siglo la población de tigres de bengala en La India ha descendido a la mitad. La cifra actual de tigres se sitúa en unos 3.500, cuando en los censos de la década de los 80 la estimación llegaba a los 7.000 ejemplares. A principios del siglo XX los cálculos elevaban las cifras por encima de los 40.000 ejemplares.

Si dramática es la cifra de tigres de bengala, aún peor es la de los tigres del sur de China, una subespecie, cuya extinción se considera inminente. Los especialistas en el felino más grande consideran que la principal amenaza para el tigres chinos es el uso de partes de su cuerpo en la medicina tradicional de ese país.
Dos hermanos
Durante la conferencia del Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF/Adena) que tuvo lugar en Estocolmo en 2008, también se abordó la situación del tigre de Sumatra, en Indonesia. Los expertos consideran que esta subespecie se encuentra también en peligro crítico ante la destrucción acelerada de los bosques donde se refugia.

El tigre, pues, se encuentra entre la extinción y la supervivencia. Lo que pase, depende de nosotros.

Leer: Jorge Luis Borges, El otro tigre

Leer más: William Blake, El tigre

Película recomendada: Dos hermanos (Jean-Jacques Annaud, 2004)

Escuchar: Survivor, The eye of the tiger

martes 3 de noviembre de 2009

Las musas no cobran derechos de autor



A lo largo de la historia de la literatura, muchos han sido los autores cuya pasión por los gatos ha hecho que éstos se conviertan en la principal fuente de inspiración para sus obras.

Karl von BetchenB afirmó que “el gato se parece a lo que los buenos escritores quisieran ser: son independientes, puntuales, de carácter estable, limpios...”. Aldous Huxley iba aún más lejos; a un joven que quería iniciarse en la carrera literaria y que le pedía consejo, le contestó: “Si quiere usted escribir, tenga gatos”.

Lope de Vega es el poeta gatuno de nuestra literatura. Su obra épico-burlesca, La gatomaquia, publicada un año después de su muerte (1634), da fe de su inagotable inspiración poética y de sus dotes de observación del mundo gatuno en pleno siglo XVII. Este poema de celos es una parodia llena de gracia y vitalidad de la épica italiana y describe los amores sinceros que provoca la hermosa gata Zapaquilda en los gatos Marramaquiz y Micifuz:

“Entre esta generosa, ilustre gente
vino un gato valiente,
de hocico agudo y de narices romo,
blanco de pecho y pues, negro de lomo
que Micifuz tenía
por nombre, en gala cola y gallardía
célebre en toda parte
por un zapinarciso y gatimarte.
Este, luego, que vio la bella gata
más reluciente que fregada plata,
tan perdido quedó, que noche y día
paseaba el tejado en que vivía,
con pajes y lacayos de librea;
que nunca sirve mal quien bien desea”.


La gata del gran novelista inglés Charles Dickens se llamaba Willemina y sobre ella se cuenta que le gustaba estar en la mesa revolviendolos papeles mientras su amo trabajaba incansablemente, sometido a la presión de sus entregas semanales y mensuales. Se narra que la gata, cuando llegaba cierta hora de la noche, apagaba con su pata la bujía que iluminaba la mesa donde trabajaba el escritor.

El músico Domenico Scarlati (1685-1757) contaba a propósito del tema de su Fuga en sol menor: “Mi gato mostraba una predilección muy clara por el clavicordio. Paseaba sobre las teclas de un extremo a otro, volviendo sobre sus patas. A veces se detenía un poco más sobre una nota y tendía una oreja hasta que la vibración cesaba. Una noche, me había dormido sobre un sillón cuando el sonido del clavicordio me despertó. Mi gato había vuelto a emprender su paseo musical, y realmente producía una frase melódica. Cerca de mí había una hoja de papel donde transcribí lo que estaba componiendo”.

Como veis, el gato es un entusiasta amigo de escritores (Goethe, Chandler, Dante, Hemingway, Gautier, Agatha Christie, Bernard Shaw o Mark Twain, que casi siempre se fotografiaba fumando y con un gato en el regazo), de músicos (Wagner, Pau Casals), científicos (Isaac Newton)... ¡Por algo será!

Escuchar: Domenico Scarlatti, Sonata en fa menor K.466

Fuente: Royal Canin

Leer más en este blog: Literatura

jueves 29 de octubre de 2009

Elejía

Ese sol de la infancia

¡Infancia! ¡Campo verde, campanario, palmera,
Mirador de colores: sol, vaga mariposa
Que colgabas a la tarde de primavera,
En el cenit azul, una caricia rosa!

¡Jardín cerrado, en donde un pájaro cantaba,
Por el verdor teñido de melodiosos oros;
Brisa suave y fresca, en la que me llegaba
La música lejana de la plaza de toros!

…Antes de la amargura sin nombre del fracaso
Que engalanó de luto mi corazón doliente,
Ruiseñor niño, amé, en la tarde de raso,
El silencio de todos o la voz de la fuente.

(Juan Ramón Jiménez, ¡Infancia!)

Pintura: Pierre Auguste Renoir, Julie Manet, también llamado La niña con el gato

Escuchar: BB King & Paul Carrack, Bring it home to me

martes 27 de octubre de 2009

Una solución muy gatuna

Cagando espero al gato que no quiero

Los vecinos de un edificio de la Plaza de Vigo en Santiago de Compostela, han visto cómo su edificio se ha convertido en un auténtico palomar. Las aves les despiertan a las seis de la mañana y llenan de excrementos la calle, las ventanas y la fachada.

"El problema es tan grave y llevamos tanto tiempo con él que en Santiago ya nos conocen como El Palomar". Los vecinos llevan desde el año 2001 pidiendo soluciones, lo han probado todo: "Les hemos puesto papel de aluminio, tiras reflectantes, y otros inventos, pero ninguno ha dado resultado".

Que poco te queda, palomita...

Hasta ahora, que una vecina, Magdalena Ubeira, encontró hace unas semanas una solución: "Vi en la puerta un folleto publicitario con una fotografía de un gato, y se me ocurrió hacerle fotocopias y pegarlas en la ventana". Esta fórmula dio resultado, y la idea se fue difundiendo entre los demás residentes. Así, hoy, se puede ver que varias ventanas del segundo y quinto piso tienen este dibujo.

Lo malo es que alguna paloma ya se ha dado cuenta de que el gato no se mueve, y le empiezan a perder miedo. "El de las fotocopias no es una solución", dice el presidente de la comunidad de vecinos, Jesús Manuel Camba. "El Ayuntamiento debería prohibir que le den de comer a las palomas, y hacer algo para ahuyentarlas", señala el presidente. Y es que, como dicen los vecinos, "en el edificio hay una mujer que les da comida y, aparte, desde hace tiempo otras personas que viven en otras zonas tienen por costumbre venir con una bolsa de pan y echarles de comer en la plaza".

Una solución que se me ocurre podría ser adoptar unos cuantos gatos callejeros que se paseen por las cornisas: seguro que en poco tiempo no queda ni una.


Escuchar: Pablo Abraira, Gavilán o paloma

miércoles 7 de octubre de 2009

No seamos pardillos



Casi todo el mundo conoce este famoso dicho y su significado: la oscuridad nos oculta la belleza o las imperfecciones de aquello que contemplamos.

Sin embargo, pocos saben por qué nuestros ojos pueden ocasionarnos más de un disgusto por fiarnos de ellos en plena oscuridad.

En cuanto a los órganos de los sentidos se refiere, el ser humano no tiene el poderoso sentido del olfato de los perros, ni la vista de un águila y tampoco el oído de las belugas.

En cuanto al órgano de la visión, todos tenemos un punto ciego del cual no somos conscientes, una pequeña zona en cada ojo en la que no podremos ver nada. Pero las imperfecciones de la vista que vienen "de serie" en el ser humano no terminan con el punto ciego.

Cuando la oscuridad hace acto de presencia, este sentido se vuelve bastante penoso, ya que somos incapaces de distinguir los colores. De ahí el famoso dicho, porque en ausencia de luz, las cualidades estéticas de aquello que vemos se nos escapan en su mayoría y terminamos viendo todo en una escala de grises.

El fenómeno no es baladí, puesto que tiene su influencia en ciertas situaciones de la vida. Por ejemplo, cualquier estafador sabe que la mejor oportunidad de colar algo viejo como nuevo es durante la noche. También son muy cotidianas para muchas personas las "sorpresas" en el despertar con un ligue de la noche anterior y descubrir que éste no era, lamentablemente, como lo recordaba. Y es que, dejando a un lado el efecto "estilizador" del alcohol, una buena ausencia de luz puede ayudar mucho a aquellos hombres y mujeres menos favorecidos físicamente. Que las discotecas y pubs suelan ser lugares más bien poco iluminados no es algo que ocurra por casualidad. Además de ofrecer un espacio más "íntimo", la oscuridad es la aliada de las imperfecciones.

Toda esta incapacidad de no poder distinguir los colores cuando no hay luz o ésta es muy débil se la debemos a nuestra retina. La retina se encuentra en la parte trasera e interna del globo ocular. Está formada por una serie de células diversas y receptores nerviosos de luz a partir de los cuales se codifica la señal luminosa y se transmite, mediante impulsos nerviosos, hasta el cerebro para terminar dando lo que nosotros llamamos "vista".

Hay básicamente dos tipos de receptores: los conos y los bastones, llamados así por la forma que tienen. Los conos son los que aportan color a nuestra vida (y nunca mejor dicho) gracias a ellos podemos ver los colores. Sin embargo, tienen un inconveniente, sólo nos permiten ver los colores a partir de cierta intensidad lumínica, es decir, que sin la suficiente luz no podemos captar los colores porque estos receptores no funcionan, y entonces sólo podemos ver en escalas de grises.
Gatísimo, Orquesta Platería
¿Y por qué sólo en grises? Porque los bastones, el otro tipo de receptor de la retina, responden mejor ante un mínimo estímulo de luz y nos permiten ver tonos entre el blanco y el negro. Además de esto, también hay que tener en cuenta la gran diferencia de cantidad de ambos receptores: más de cien millones de bastones por tan sólo entre 3 y 7 millones de conos. Sin embargo, el "rendimiento" funcional de los conos, aún en menor cantidad, es mayor con respecto a los bastones.

Así que, recuerda, cuando creas que van colarte gato (pardo) por liebre en una noche, piénsatelo mucho antes de fiarte de tus ojos. ¡No seas pardillo!

martes 29 de septiembre de 2009

Y Dios creó a la mujer

Qué linda gatita...
Ayer cumplió 75 años una de las sex symbols más importantes en el cine de los 50 y 60 y un icono de la Francia del siglo XX, la inolvidable BB.

La filósofa existencialista Simone de Beauvoir le dedicó el ensayo El síndrome de Lolita (1959), alabando su aspecto de mujer liberada sexualmente y ajena a las reglas, y el propio Charles de Gaulle dijo que ella era "la exportación francesa más importante junto a Renault".

Con apenas 15 años conoció a un joven guionista y ayudante de dirección, Roger Vadim, con quien vivió su primer y apasionado amor. Ella quería casarse antes de los 18 años y su padre se lo impidió: el día en que Roger fue a pedirle la mano, el padre de Brigitte lo esperó con un revólver en su escritorio y lo echó de su casa. Finalmente se casaron en 1952 y al año siguiente, ella ya era una estrella de moda.

A principios de los 60 ya cobraba cerca de un millón Divinade francos por rodar su primer película protagónica, dirigida por su marido, Y Dios creó a la mujer (1956), que significó su consagración y también el fin de su matrimonio.

A los 39 años se retiró del cine y se recluyó en su finca llamada "La madrague" (=la madriguera, el cau,...), consagrando su dinero y su carisma a la defensa de los animales.

En el momento de su retirada, había filmado 46 películas, grabado algunos discos, y había sido fotografiada unas 60 mil veces, según he leído por ahí (me resulta difícil creer que esto se pueda contabilizar). Sus gestos, tan personales, estaban llenos de una sensualidad diferente, que no dejaba a nadie indiferente, fuera hombre o mujer. Brigitte representó un movimiento hacia la libertad femenina que acaparó los años 60 en Francia.
Pero, a pesar de su gran éxito, BB siempre se sintió sola, tenía una gran necesidad de afecto que la llevó a padecer desgarradoras depresiones que ocasionalmente la llevaron a intentar varias veces quitarse la vida.
Cuando cumplió 50 años dijo: "Lo difícil no es vivir; lo difícil es sobrevivir". Para entonces los animales llenaban su vida. En 1976 creó la Fundación Brigitte Bardot para la protección de los animales en peligro, siendo actualmente una de las más influyentes activistas de ese movimiento.

Te dejo con la celebérrima canción "...Je t'aime... moi non plus", compuesta para ella por uno de sus amores, el chico malo de la canción francesa Serge Gainsbourg. Aunque originalmente fue grabada con Brigitte, fue lanzada con otra vocalista femenina, Jane Birkin, futura pareja de Gainsbourg. Dicen que los sonidos del orgasmo fueron simulados...